sábado, 24 de enero de 2015

"La cultura se acaba donde empieza la carne asada"

Muchos dicen que el mundo no va bien. No he tenido la oportunidad de visitar otras partes del planeta así que no puedo aseverarlo, pero de algo estoy seguro, en México, las cosas no están en orden.

No obstante, aun prevalecen luceros de esperanza que alumbran la mente de quienes pensamos que la sociedad aún no se convierte en una masa de basura por completo y que mañana, habrá alguien que haga funcionar el mundo.

Hace poco me enteré que hay quienes piensan que la cultura y el arte se acaban "donde empieza la carne asada". Vaya estupidez y falta de razonamiento -opino-. 

Pero esa forma de pensar no es solo una evidencia de la falta de criterio del sujeto en cuestión, sino una discriminación extensa con tintes de menosprecio para quienes nacimos, crecimos y vivimos en el norte.

Lo cierto es que, ese tipo, jamás a probado la carne asada sonorense. 

Lo verdaderamente significativo, es que las artes siguen salvando a la humanidad de perderse por completo. El siguiente video es una prueba de que, aunque las estadísticas señalen que es necesario "invertir" para disminuir la violencia, basta un cambio en la cultura familiar para hacer la diferencia.

Ah, y lo más importante, que en el norte, ¡sí hay cultura! 

No se trata de criticar técnicas de canto, de afinación, de ejecución instrumental, ni la profundidad de las letras. La idea es conducir a los niños a las artes, antes de que la falta de empleos justos y los contextos desfavorecidos los conviertan en delincuentes:


Y pensar que hay padres que dan de beber cerveza a sus pequeños hijos bajo la incalificable excusa: "¡es un traguito, nomas pa' que la pruebe!". 
¿Por qué no acercarlos a las artes?