miércoles, 11 de septiembre de 2013

Los “vándalos“ de la CNTE

Por: César Baro
En los últimos días, México ha sido víctima de incesantes protestas. Que si el agua, que si los impuestos excesivos, que si el petróleo es de todos, entre otras. Sin duda alguna y mediáticamente la reforma educativa es una de las más impactantes a nivel social.

Esta propuesta de ley impulsada por Enrique Peña Nieto (quien cabe resaltar es el más vivo ejemplo de cultura y profesionalismo en nuestro país)*, ha desatado el descontento de diversos sectores magisteriales, y de manera especial, los afiliados a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

La sociedad se ha encargado de satanizar a este grupo de maestros, quienes apegados a su estado de derecho, exigen ser tomados en cuenta. No obstante, la forma en que se han manifestado recientemente ha reflejado actos de vandalismo como la quema de automóviles, daños materiales en edificaciones, entre otras. Eso, sin agregar la falta de clases a los niños, aspectos en lo que estoy parcialmente en desacuerdo.

Pero es necesario desglosar los pilares de este tema y establecer puntos de vista, como lo haré a continuación:

- Recientemente, Emilio Chuayffet declaró que en las aulas, “sólo estarán los mejores maestros“. Lo que él no sabe, es que un buen maestro no es el que sabe más ni el que tiene el coeficiente intelectual más alto, muchos menos el que aprueba todos los exámenes, sino el que es capaz de sensibilizarse con sus alumnos, entregarse a ellos y limpiarles el camino para que encuentren oportunidades de crecer.

-Enrique Peña Nieto ha señalado que los docentes en protesta son minoría. Pero que 18 estados de la nación sean catalogados como minoría, me parece incoherente. Así lo señala ADN Político. Peña debe dejar de viajar por el mundo o voltear a ver a México fuera del DF.

- La fábrica de maestros mexicanos se llama “Escuelas Normales“ y, como estudiante de una de ellas, tengo plena seguridad que no se visitaron antes de establecer los lineamientos de las reformas, pues es allí donde radica uno de los problemas que provocan los resultados educativos de México.

- La reforma educativa es llamada así erróneamente. La RIEB (reforma integral de la educación básica), fue mínimamente mencionada en los medios y ésta es la verdadera reforma educativa, que no estuvo nada mal, desgraciadamente no hay condiciones para llevarla a cabo en términos de infraestructura, administración y cooperación de los padres de familia.

- La RIEB, consideró a los padres de familia para su construcción, pero de ninguna manera los obliga a formar parte de la educación escolar de sus hijos y tampoco lo establece la reforma del presidente. La educación de un alumno básico, requiere de tres pilares fuertes, y su uno de ellos no está firme, todo se viene abajo: el propio estudiante, el maestro y los padres o tutores.

- La reforma de Peña es meramente laboral, pues sólo se tocan los aspectos de los maestros en términos de sus salarios, sus prestaciones, su estancia ante el grupo, las condiciones para aspirar a un contrato como docente y la evaluación constante (elemento que considero positivo hasta cierto punto).

- La reforma peñista pretende separar al docente del grupo en caso de no aprobar la evaluación. Esto es muy perjudicial para la educación pues el alumno necesita de un maestro guía que lo acompañe, que lo conozca y valore sus problemas (inclusive personales), y quitárselo a medio ciclo, es volver a iniciar de cero. Pero como ni él, ni Chuayfet y ningún funcionario que aprobó la reforma ha leído alguna tésis de investigación educativa, no lo tomaron en cuenta. Así de sencillo.

- En ninguna parte de la reforma se establecen lineamientos para disminuir la deserción escolar, que según la OCDE, somos el país con la cifra más alta en este problema. Tampoco se proponen programas de becas extensos que supriman la idea de los alumnos en abandonar la escuela por irse a trabajar.

Entonces, la opinión pública pauperiza la profesión docente responsabilizándolos de ser el país 30 de 30 en resultados educativos. Ante este panorama gubernamental dogmático y la falta de compromiso del tercer pilar llamado padres de familia y el rechazo a las propuestas de la CNTE por parte de los legisladores, ¿qué pueden hacer los maestros si no es manifestarse?

En una ocasión entrevisté a un médico del IMSS (un excelente y reconocido cirujano) y afirmó: “si el gobierno no atiende nuestras demandas, vamos a levantarnos en huelga y se va a empezar a morir la gente porque no habrá quién la atienda“.

Yo hice otra pregunta: ¿eso no es anti ético?

Y respondió: “no lo sé, pero son nuestros derechos laborales así como cualquier otro sector puede cesar sus labores si a su juicio alguien quiere perjudicarlos“.


Fotografía extraída de ADN Político







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